Oh yeah! Trendy de la muerte, cool hasta el extremo… El gris destierra al negro, al menos, hasta nueva orden.
Se lo dice servidora, que esta mañana, en un alarde de previsión, haciendo caso al señor del tiempo y preparándose para el diluvio universal que dicen que está por venir, se ha enfundado en un puro disfraz de Batman. De negro hasta las orejas. Literal. Gorra incluida. Lo mío tiene delito…
Admito que mirarme de reojo en el espejo según salía por la puerta de casa ha sido un flashback, de vuelta a mi infancia, y me ha parecido atisbar a la madre superiora… No he vuelto a mirar por si acaso…
Teniendo en cuenta que acabamos de inaugurar febrero, me tiro a la piscina y vaticino unas cuantas semanas de frío cuasi-polar, vientos hipohuracanados, lluvias torrenciales y un empacho brutal de nubarrones. Que me gusta a mí hacer predicciones temerarias, ya saben… Debo tener otro superpoder (además del de ser capaz de ver los tirantes transparentes) que me permite hacer estas aseveraciones meteorológicas. Qué cosas.
El caso es que, con esta lindeza de tiempo que nos viene acompañando, con ese sol que entra por la ventana cuando servidora abre la persiana muy pronto in the morning, como que lo único que apetece es enfundarse el uniforme cucarachil. Y eso no puede ser. No way señoras.
Y es que es llegar a tomar el café y ver una oleada de abrigos negros puede inspirar muchas cosas pero ninguna apetecible… Ni hablar. Mareas negras nunca mais
No se lo voy a poner difícil. No se asusten. Sólo sustituyan el negro por el gris y denle una pincelada de blanco. Si a esas horas de la mañana tienen ustedes ganas de pintarse el morro de rojo sin que parezca que han besado apasionadamente una papelera recién pintada, sobresaliente. 

Sólo les pido una cosa. Cuando piensen en el gris, descarten rápidamente de su mente las sudaderas chandaleras Estebaniles. Please. Aunque estén cuajaditas de brillos. Tienen un manual de uso que resulta altamente dangerous si lo que quieren es resultar femeninas.
Apuesten por prendas de punto, abrigos de corte recto o complementos XXL, un bolso de mano tamaño parabrisas, una pedazo de bufanda en modo tricot nivel iniciación, un cuello de zorro plateado digno de Cruella Devil… Lo que sea, pero grande.

Borren de su disco duro fashionista los trajes grises. Reciclen los pantalones de pinzas y combinen con blusas masculinas de algodón, o con jerseyes abotonados de punto jaspeado… Pero, ojito, mucho cuidadín con el oversize, que de fashionista en prácticas puede pasarse a Hombre de las Nieves con peligrosa facilidad… 
Para evitar ese drama, toques de feminidad como el rouge de labios, una manicura de color vino, un colorete marcado en rosa… El temita va a estar en darle la gracia en el tema make-up

Ya ven que difícil no es que sea, el caso es cambiar el chip. Por de pronto, yo voy a ver si arreglo mi disfraz de superhéroe. Consejos doy…