Vamos a ver. Debe haber una lección básica de fashioneo que me he perdido. A ver si alguna de ustedes me puede pasar los apuntes… Cuando veo a tantísimas estilosas internetiles con abrigo de invierno y sandalias, hay algo que no me cuadra. Pero está claro que debo ser la única… O tienen un serio problema de incontrolables sofocos hormonales todas ellas, o es una moda absurda (alucinante, no?).
Sé que esta última opción les sorprenderá a ustedes sobremanera: después de hits invernales como los crop tops, las sandalias con calcetines y los jerseyes sin mangas, pensar siquiera en que la moda es así de imbécil resulta, cuanto menos, irritante.

Lo mismo sólo me pasa a mí, pero cuando servidora tiene que enfundarse el abrigo, los pinrelillos no me piden chancletas precisamente. Llámenme loca, pero yo me pongo el abrigo cuando hace frío…
Más les voy a decir. Si en un alarde rollo “soy la más guays de mi escalera y me importa un pimiento si me tengo que pasar todo el finde agarrada a la caja de Frenadol” me plantara la combinación de marras, tengo la absoluta certeza de que mis extremidades inferiores se volverían de un color violáceo nada favorecedor. 
Pero está claro que eso sólo me pasaría a mí. A estos cuerpos celestiales no. Con 5ºC, ellas no cogen catarro, si llueve no pisan charcos… Ni nada de eso que les pasaría a ustedes si osaran lucir semejante combinación.
Entre esto, las katiuskas sin medias y otro par de sinsentidos, empiezo a sospechar que para ser fashion icon hay que inmunizarse con algún tipo de vacuna experimental ideada por el servicio de inteligencia ruso… Porque, o es eso, o son una panda de piradas. Qué cosas…
Ahora, que lo mismo sólo se calzan de verano para la foto y luego se ponen zapato de agua. Espero que nadie se lleve las manos a la cabeza si afirmo sin pudor que eso es práctica habitual entre bloggers…
Aquellas de ustedes que lean regularmente el blog, saben que la que escribe se apunta a un bombardeo, que odia lo políticamente correcto, que adora el estilo propio y la falta de vergüenza… Pero de eso a tener que hacer el indio para resultar chic, hay un caminito largo. Hay cosas que son absurdas y que sean fashion de la muerte no es suficiente condición para que las aplauda. Hale.
Será muy cool, muy trendy y todo lo que quieran llamarlo en inglés, pero no me apunto.