El tema zapatil es recurrente en estos dramas mensuales que les traigo. Lo sé. Le pasaría también a Imelda Marcos o es una tara absolutamente mía? En fin. Es posible que con una colección como la suya no hubiera drama que valga. Ante la duda, dos pares. Lo mismo fue así como pasó…
Se acuerdan de los zapatos blancos, las deportivas floreadas o de las botorras ortopédicas? Pues bien, prepárense porque hoy añadimos otro socio al club: el zapato-albarca. Ideal. Para unos bailes regionales, digo.
Que los firme Aquazurra y que cuesten varios cientos de eurines los hace absurdamente más monos, pero, aún así, me cuesta digerirlos, se los pongan como se los pongan las bloggers de medio mundo.

Los señores diseñadores han tenido a bien ilustrarnos en varios colores (negro, blanco y rojo, hasta donde he podido ver) y las low cost lo han plagiado de todas las formas posibles. Lunares, pitón, glitter y hasta en modo carta de ajuste si me apuran. 
El caso es que los veo y me chirría algo… No sé… Será la costumbre de verlos con medias de lana de oveja peluda… Que calzarlo así a la mecagüen me cuesta. Me está faltando un aurresku o similar para digerirlo…
Les juro que lo intento. Pero nada. No hay manera. Que no me gustan. Y menos mal, porque están agotadísimos everywhere, así que un problema fashionista menos y cuatrocientos euros más en la cuenta. Ea. Qué alegría más tonta me ha entrado en el cuerpo así de repente.
Puede que esto sea el comienzo de una nueva tendencia typical y lo mismo acabamos luciendo encantadas de la vida los trajes regionales de cada comunidad y bailando muñeiras en modo house. Todo es empezar…

Será que soy corta de miras, que no soy capaz de superar estereotipos… Será. Pero como nadie tiene el poder de obligarme a que me gusten, pues eso, que no me gustan. Cada vez veo más lejos el tren de lo fashion… Debo estar haciéndome mayor porque no le saco más que pegas.
O lo mismo es que a los que se inventan cosas se les han acabado las ideas y tienen que tirar de antigüedades de este pelo para que les saquen en los blogs y así poder seguir siendo cool… No, seguro que no es eso. Seguro que esto es diseño del bueno y no una tomadura (más) de pelo.

Aún con todo, son los menos feos de todos mis dilemas zapatiles. En cualquier caso, con todo mi cariño y poniendo en tela de juicio mi propia orientación fashionista. Ni en broma. No me apunto.

Dilema resuelto.