Los gorros de punto. De los que tejían las abuelas con lana de la que pica. Bueno. Las otras abuelas, porque las mías no tejían… Pero eso es otra historia.
Por mucho que se empeñen en llamarles beanies, en ponerles velo cubriendo los ojos, o pompones de visón de tamaño descomunal… A eso se le llama gorro. De toda la vida de Dios.

Antecedentes? El invierno pasado nuestra loca maravillosa (Anna dello Russo) propició el enriquecimiento de todos los copiadores del mundo con aquel soberbio gorro con redecilla. Si se quedaron con las ganas, acudan a la máquina de tabaco más cercana. Seguro que allí también los tienen…
Ahora parece que las it girls del mundo internetil, han seguido la estela de aquel descubrimiento, aunque, menos mal, de forma algo más comedida.

No son ustedes capaces de imaginarse la cantidad de fashionistas aspirantes a vagabundo de marca que he tenido que digerir hasta conseguir estas fotos que les traigo. Un drama. 
Tanto trabajo, una retina desprendida y una sobredosis de camisas de leñador han dado su fruto y he llegado a una conclusión: gorros? Sí, pero con manual de uso.
1ª regla: El gorrete debe hacer contraste con el tono del pelo. Si es usted morena racial y se adjudica un gorro negro, sólo le quedará completar el look con una metralleta y una media. Evitemos el efecto pasamontañas atrabancos. Otra cosa, lo de llevarlo colgando hacia atrás es delito. Los Pitufos tienen el Copyright.
2ª regla: Combinar obligatoriamente con abrigo oversize. Sí o sí. Y, a poder ser, que parezca bueno, de corte sencillo y color neutro. Como coordinen con parka verde militar y botas de suela gorda, les reclutan a ustedes en misión humanitaria. 
3ª regla: debajo del abrigo, algo masculino y tirando a soso. Vale, cuando lleguen ustedes a la ofi y se quiten el gorro y el abrigo, el outfit no pasará del aprobado. Conclusión, asigne el look a esos días en los que pasará mucho tiempo en la calle. 
4ª regla: Que se vea pelo. Melena, coleta o trenza de Rapunzel. Lo que quieran, pero que se vea. A ver si al final con tanto gorro, abrigo y gafas no se va a saber que debajo hay una mujer. Un morro rojo y un bolso en condiciones también ayudarán en la misión.
Poco más puedo añadir. Que este año abrigadas iremos un rato, pero que hora y media de pruebas delante del espejo antes de salir no nos las quita nadie, también.