Así van pasando los meses antes de la boda. Pruebas y más pruebas. Del vestido, del peinado, del maquillaje, de los pendientes, del banquete, del chaqué (sí, porque a nosotras nos gusta tener el tema controlado, no vaya a ser…) y de todo lo que haga falta probar. Somos así.
Janire lo sabe porque ha sufrido la romería de pruebas en sus propias carnes. Pero, no me digan, a que no se le nota que, además de los propios nervios de la boda, la pobre novia estaba de exámenes?
Pues sí señoras. Que ven que tienen ustedes el tema nervioso sin apenas alteraciones pre-bodiles? Pues plántense tres exámenes y una noche en el BBK Live la semana antes de la boda de una. Claro que sí. Que a la pobre sólo le faltó romperse una pierna… (No se rían, que por aquí ya nos ha pasado de casi todo…)
La buena noticia es que antes del gran día B supimos que Janire había aprobado, con lo que además de boda, fue celebración de fin de carrera. Ole tú, campeona.
Las fotos son de su última prueba, rematando, ajustando, abotonando… Ya ven, en plena vorágine universitaria y a la mujer le quedaban ganas de peinarse, pintarse y plantarse la maravilla de flores de terciopelo rosas en la cabeza mientras yo le bombardeaba con alfileres.
Ya son ganas…
Adoro esa última prueba, los pendientes, ver asomar el zapato, abrir y cerrar el abanico… Y esa sonrisa que no puede contenerse. Parece mentira, pero después de estos años aún se me encharcan los ojillos. Soy una ñoña, lo sé. Pero no lo puedo evitar…

 

Espero poder enseñarles pronto las fotos oficiales del gran día B de mi novia recién licenciada, mientras tanto, esta pildorita de su última prueba.

Fotografías de Paulameis