Cuando la novia es así de bonita no hace falta complicarse mucho para que resulte absolutamente exquisita. Un poco de cerámica, un color oro viejo, unas hojas desordenadas… Y listo. Simplemente perfecta.
Si, inexplicablemente, se perdieron ustedes el resto del outfit, pueden deleitarse la vista por aquí. Soy consciente de que esta primera foto que les muestro arriba, de semejante bellezón, les tendrá obnubiladas, pero háganme el favor de ver también las de abajo, que en esas algo sí he tenido que ver… 
No era fácil rematar el look nupcial maravilloso de Mili con un tocado sin sobrecargar el conjunto ni quedarse escaso… Pero los retos son droga pura para ésta que escribe, así que, manos a la obra, fuimos dando forma a esta pieza elegante y desenfadada a la vez. Lo que viene a ser amor del bueno, vaya.

Y el resultado no pudo ser mejor. Así. las flores me las echo yo misma porque me encanta el resultado y me encanta ella. Hale, he dicho.

Fotografías de Inma Fiuza