Lo sé, llevo unos cuantos posts zambullida hasta las orejas en el espíritu navideño, pero es que no soy capaz de controlar a este duende verde dentro de mí… Llevo 3 semanas comiendo mazapán y sufriendo ansiedad por colgar la corona de acebo en la puerta de casa. No puedo contenerme…
Así que entenderán ustedes que la carta a los Magos de oriente lleve escrita ya un tiempecito simpático. Eso sí, debo decirles que me he esforzado al máximo para que sea una lista fashion de la muerte, llena de cosas de ésas sin las que no sé cómo no he vivido hasta ahora.
Comencemos:
1) Una botellita de colores. Un invento de última generación. Tope de tecnología. Hemos tenido que llegar al siglo XXI para que un iluminado diga que hay que beber agüita. Si es usted de las que peregrina hasta el baño a rellenar la azul de Solán de Cabras, que sepa que es usted lo peor. Y como poco, va a morirse de algo malo de forma lenta y dolorosa.
2) Unos cascos de rapero. Que no es usted de escuchar música por la calle? Da igual. Sin unos cascos XL con incrustaciones de nácar y aplicaciones de oro rosa no es usted nadie. Se acabaron los auriculares mini dentro de la oreja, ahora va a escuchar usted la radio en el metro como si estuviera en el concierto de Año Nuevo en Viena sentada entre el trombón y el bombo.
3) Unos pantalones de cuero plasticosos. Esto es un 2 en 1. Un chollo. Indumentaria mega-fashion y faja reductora, pero todo juntito. Enfúndese usted en uno de éstos y verá como la faja Vulkan baja enteros.

4) Un anillo que no me entre en el dedo. A mitad de camino entre la uña y el nudillo. Y si es uno para cada dedo, mejor que mejor. No es cómodo par trabajar en el ordenador, ni para hacer manualidades, ni para absolutamente nada, pero es taaaaaaaaan fashion…
5) Una manta. No me las quito de la cabeza, pueden conmigo. Hoy no voy a recrearme porque ya me quedé consolada hablando de ellas hace unas semanas. Un must fashionero en toda regla.

6) Unos zapatos feos. Pero muy feos, eh? De suela de goma gorda, tipo abotinado pero con agujeros absurdos a los lados. Feminidad y elegancia en estro puro. Nada que alegar.
7) Una faja. Se han dado cuenta? Ahora todas las marcas de lencería incorporan a sus colecciones lo que ellos llaman “potenciadores de silueta”, o lo que es lo mismo, fajas. Muy conveniente ahora que los que se lleva es el oversize, los pantalones rotos del maromo y los jerseys de punto donde cabe toda su clase de spinning. Adoro estas coherencias maravillosas que tienen las modas…

8) Unas tenis. Blancas y de alguna marca tope trendy tipo Yumas. Eso sí, pónganselas con abrigo de cashmere, pantalón tobillero de lana fría y, obviamente, sin calcetines. 
9) Un palet de ibuprofeno. Viendo que deberán ustedes calzarse sandalias en enero, que las katiuskas es más cool llevarlas sin medias y que, a pesar de mis intentos, el crop top no termina de salir de nuestras vidas… Lo van ustedes a necesitar.
10) Unas botas apreski. Ah, pero no esquían ustedes? No problem. Si lo genial del tema es que no hace falta. Ahora tienen que calzarse ustedes como si fueran de expedición al polo norte, pero con minifalda. Es lo que se lleva. 
Ya ven, todo muy práctico y bonito a rabiar.